Muchos psiquiatras y científicos clasificaron la depresión utilizando un conjunto de terminología basada en el latín: endógena (“desde dentro”) y exógena (“desde fuera”).

Estos términos tenían por objeto indicar que no importaba si la depresión de alguien provenía de causas internas (incluyendo los genes) o de desencadenantes externos (como un evento estresante o nervios).

A través de la experiencia, se analizó que era necesario diferenciar qué tipo de depresión debía tratarse de manera diferente .

Hoy en día, la depresión que antes se denominaba “endógena” se denomina trastorno depresivo mayor. El punto de vista actual es que se pueden utilizar los mismos tipos de tratamiento, sea cual sea la causa.

No obstante, a menudo es útil para los sanitarios y los psicólogos en Sevilla los factores que han inducido a la depresión. De esta forma se ayuda al propio paciente a ser consciente de su problema y se puede trabajar en la terapia de forma más concisa.



Los síntomas más frecuentes de la depresión endógena

Existe una considerable superposición de los síntomas entre una depresión de un tipo u otro. Una distinción clave (sobre todo cuando se examinan las variedades endógenas o exógenas) podría ser la causa del propio episodio depresivo.

Es decir, no difiere tanto en los síntomas sino en las razones. Aún así vamos a hablar de cada una de ellas.



Síntomas de la depresión endógena

Los síntomas de la depresión endógena implican pensamientos de tristeza, inutilidad, vergüenza, además de la incapacidad de disfrutar de asuntos normalmente satisfactorios.

Para aquellos que tienen depresión endógena, el entorno puede parecer vacío y triste. Esas emociones provienen de uno mismo.



Síntomas de la depresión exógena

La depresión exógena puede parecer y sentirse similar a la depresión endógena. La diferencia radica en que estos síntomas se producen justo después de un acontecimiento.

Por ejemplo, la persona puede sentirse muy deprimida después de la muerte de alguien cercano. Incluso tener una sensación de culpabilidad. Además de sensación de inutilidad y falta completa de positividad.

Un dato curioso es que las personas en Sevilla con depresión exógena no padecen los síntomas corporales de la depresión endógena u otro tipo. Un ejemplo es la falta de apetito (o exceso), problemas de sueño, etc.



¿La predisposición genética es determinante?

Las personas que tienen depresión endógena a menudo creen que sus síntomas surgen “sin motivo”. Al menos dentro de la sensación de que no ha influido ningún factor externo o trauma. Más bien, estas personas consideran que la causa es bioquímica o genética.

A modo de ejemplo, alguien con un historial de enfermedad mental en sus seres queridos puede ser propenso a desarrollar depresión. Sin embargo, suele influir en la mayoría de los casos un/os detonante/s externo/s. Un ejemplo sería el estrés constante. Es decir, la predisposición genética NO es determinante.

Es muy dificil creer a ciencia cierta que un paciente puede desanimarse por “ninguna razón en absoluto”, solo por un cambio bioquímico. Sin embargo, la predisposición del paciente puede existir, y se debe controlar de forma adecuada.



Tratamiento de la depresión endógena

El tratamiento de la depresión endógena será el control periódico a través de la psicoterapia en Sevilla. No es necesario realizar una consulta de forma habitual una vez que el paciente tiene controlada su depresión.

Sin embargo, es necesario mantener una supervisión y una atención adecuada sin llegar a la obsesión del individuo/a. Esto último es muy importante. Por ello, encontrar un profesional adecuado es sumamente necesario para encontrarte bien siempre.



Más factores que pueden influir

La depresión exógena (o reactiva) se desencadena por un factor estresante externo. Como se ha comentado, pueden ser la falta de alguien cercano, el divorcio o la pérdida del trabajo .